domingo, 22 de abril de 2007

SER SUMISA

Natalie Portman (V La Venganza)
Imagen publicado por SR_DELACRUZ en El TUTOR y la pupila

He leído en diversos lugares algunos artículos de cómo debería ser una sumisa, algunos escritos por Amos de cómo le gustaría que fuéramos bajo su yugo o dominio y otros por sumisas cada cual desde su perspectiva de género, para mi gusto todo muy general o teórico.

Desde mi punto de vista muy personal, muy intimo, ser sumisa es un sentimiento que nace desde el momento que abrimos los ojos al mundo, que se fortalece o se pierde en el transcurrir de la vida o de las vivencias. Es en la etapa de adulto cuando tomamos plena conciencia de esa condición y la asumimos con timidez al inicio, pasando por diversas etapas de formación para dar el paso final que es la entrega total en cuerpo y alma. Es aquí cuando adquiere mucha importancia la persona que asume el Rol de Amo o Dominante, deberá ser un Maestro, Tutor o como desee llamarse, muy seguro de si mismo, del control de sus emociones y deseos, de llevar paso a paso a su pupila por el sendero seguro de su sumisión que tuvo el honor de recibir, ser lo suficientemente inteligente para ordenar lo que sabe que su sumisa va a poder realizar o obedecer. (Hay variados artículos sobre las obligaciones y responsabilidades del Amo). Una relación D/s es la compenetración de dos personas, el Amo y la sumisa, es mucho más que un juego erótico, es el acercamiento de dos seres humanos y todo lo que eso implica, es la aceptación del uno para el otro con sus virtudes y también sus fallas que el Amo irá moldeando de acuerdo al nivel de entrega y deseo de la sumisa para transitar en este camino, a veces todo color de rosas, otras muy duras pruebas con diferentes grados de dificultad siempre bajo la atenta mirada de su Maestro y de acuerdo a sus necesidades. Cada paso que se de es aprendizaje de ambos.

Ser sumisa por lo tanto es la necesidad de pertenecer completamente a su Amo, de vivir para El, de complacerlo, de sentirse plena y feliz, de sentir gozo y placer postrarse a sus pies y besar el suelo que pisa, porque así le nace, así lo desea y así lo quiere, es un acto libre y voluntario, de fortalecer día a día su entrega, donde debe primar la comunicación amplia y sincera y sobre todo la confianza y certeza que no te fallará, la dependencia mental o emocional es un grado más de entrega. Obviamente sería iluso pensar que serán las 24 horas del día, eso no se da, cada cual tiene sus propias obligaciones familiares, laborales o personales.

Pienso y creo que la dependencia se da a medida que la relación se afianza y avanza y el Amo se muestra tal cual es, primero como hombre con sus propias limitaciones sin temor a mostrar vulnerabilidad, a esconder o negar sus sentimientos porque piensa que eso no esta bien para el Rol que asume, eso lo considero un gran error, porque en mi experiencia personal el amor nació primero para el hombre tierno, amoroso y sensible para luego fortalecerse y acrecentarse para el Amo, con mucho más respeto y entrega total de mi parte.

Pero que sucede cuando una de las partes decide alejarse, terminar la relación aduciendo que ya no siente nada, ya ni siquiera respeto, son palabras muy duras y crueles, pero también muy claras y directas; ¿qué hacer? Si es abandonada, entonces ¿a quien entregar su sumisión? Lo lógico para cualquier mortal seria alejarse, dar un paso al costado y desaparecer por orgullo, por dignidad o por lo que fuere, pero ¿existe la lógica en una relación D/s? Supongo que cada Amo o sumisa tendría una respuesta diferente.

En fin, hay cientos de opiniones de lo que es la sumisión, pero por ahora existen normas o reglas establecidas para este tipo de relación en la que basamos nuestro comportamiento y adecuándonos al estilo personal de cada Amo, la idea de todo esto es vivir intensamente y disfrutar de la entrega, de este estilo de vida que una vez conocido y probado ya no se desea salir.

1 comentario:

lilaNegra{AMANDA} dijo...

Sara me gustomuchoel post. muyrel, muy sincero y honesto. Concuerdo contigo sobre todo en eso que ua vez que se prueba y más si se tene la suerte de hacerlo y etregarse con quien merezca nuestra entrega ya no es posible salir.
besos